Museo de las Ciencias

Almería · España

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Ayuntamiento de Roquetas del Mar

Museo de las Ciencias

Pensar en un edificio que nace y se disuelve entre la arena de la playa y las olas del mar. De manera análoga a la idea de que el nivel del mar no es constante, el museo, al ubicarse en un terreno frontera entre la tierra y el mar experimenta nuevos cambios de “temperatura  y presión tectónica”.

Al igual que el mar regula las características del clima y se puede considerar como la «memoria» de la atmósfera, la arquitectura puede actuar como memoria sostenible de un nuevo entorno respetuoso con el medio ambiente. Así del estudio de las mareas y del oleaje extraemos unas primeras imágenes o rastros de una memoria del lugar, anterior a cualquier  asentamiento humano a lo largo de la costa almeriense.

De manera similar a como  la luz atraviesa el agua del mar y sus características ópticas se producen en este medio, la luz atraviesa el cuerpo construido recreando calidades lumínicas que varían desde la transparencia a la oscuridad impenetrable, confiriendo al interior de una espacialidad lumínica matizada según sus usos. También la agitación de las aguas, la nubosidad y el color del cielo influyen en los reflejos sobre la superficie exterior de la fachada abovedada que varía sus tonos de manera tornasolada

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